Los trastornos relacionados con la conducta alimentaria, también conocidos como TCA son una de las patologías que mayor aumento ha experimentado en los últimos años. Estudios llevados a cabo por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia concluyeron que los trastornos alimentarios se encuentran en el tercer puesto de las enfermedades crónicas que afectan a los adolescentes. A escala mundial el número de casos de TCA se ha duplicado en los últimos 18 años y la prevalencia ha pasado del 3,4% de la población al 7,8% entre 2000 y 2018.

¿Qué son los trastornos de la conducta alimentaria?

Los TCA son trastornos psicológicos graves que afectan a la conducta alimentaria de las personas afectadas y son la anorexia y la bulimia los más diagnosticados y a su vez los más conocidos.

Los pacientes con TCA viven permanentemente preocupados por su imagen corporal y, mientras la anorexia está relacionada con la restricción de alimentos, las personas con bulimia tienden a tener episodios de comida compulsiva acompañados de conductas compensatorias (uso de vómito, laxantes, ejercicio excesivo, etc.). 

La aparición de internet y su efecto en trastornos de la conducta alimentaria

No es coincidencia que a consecuencia de los cambios ocurridos prácticamente a nivel mundial desde los años 2000 con la aparición de Internet, la forma tanto de comunicarse como de mantenerse vinculado a la sociedad haya cambiado. Pues, las redes sociales nos inundan cada día formando parte de nuestra vida como un elemento indispensable, tanto de comunicación como de influencia en todos los aspectos de nuestras vidas. Por lo que, ha llegado el momento de preguntarse, ¿Pueden estar influyendo las redes sociales en el incremento de los casos de TCA que se han dado los últimos años?

No todo lo que vemos es real, ni sano

No todos los modelos ni influencias mostrados en las redes sociales son adecuados, sanos ni realistas, sin embargo, son millones de jóvenes los que se ven expuestos a estos modelos prácticamente todos los días. 

Como bien sabemos, vivimos en una sociedad en la que la delgadez se vincula a éxito, fama, dinero, etc; vivimos un mundo en el que para triunfar hay que ser perfecto y sobre todo estar delgado. Además, la moda es un elemento sociocultural que marca muchos aspectos de nuestras vidas y este concepto se puede volver peligroso cuando “la moda de la delgadez” se lleva al extremo.

Trastornos de la Conducta Alimentaria.

La sociedad está a favor de la delgadez

Con toda la presión que ejerce la sociedad a favor de la delgadez es difícil aceptar nuestro cuerpo tal y como es, sobre todo, cuando se trata de adolescentes o adultos jóvenes, que están pasando por una etapa vital muy compleja tanto a nivel biológico como psicológico. 

Esta etapa es crucial ya que la percepción del self, la autoestima y la identidad social se pueden ver muy influenciadas por el entorno. Mientras que, durante la infancia son los padres las principales figuras modelo, en la adolescencia los amigos e iguales toman gran importancia, convirtiéndose así en figuras de modelo. Partiendo de ello, no es difícil concluir con que son muchos los jóvenes que se comparan por lo que la influencias son muy importantes porque determinarán la autoimagen de la persona. 

 

Cambios en la manera de comunicarse

Dado que, la forma de comunicarnos ha cambiado de manera drástica con la aparición de Internet y múltiples redes sociales, las fuentes de influencia en cuanto a imagen corporal también han cambiado. Las redes sociales se han vuelto imprescindibles para la comunicación entre amigos e iguales y, por lo tanto, se vuelven un ejemplo a seguir para los jóvenes. 

Relacionado con todo esto, varios estudios demuestran que cuanto mayor es la exposición a redes sociales más posibilidad hay de que el usuario desarrolle una imagen corporal negativa y por lo tanto sea más sensible a los TCA (Becker, 2011).

 

Datos alarmantes sobre internet y los trastornos de la conducta alimentaria

El informe anual sobre la difusión de contenidos de apología tanto de la anorexia como de la bulimia en la red publicado en 2010 registró que:

  • Se ha producido un incremento de las páginas web que promueven la anorexia y la bulimia: Google facilita 500.000 páginas web que hacen apología de estas conductas en tan solo un segundo.
  • El 75% de las personas que visitan estas páginas son jóvenes
  • El 95% de los usuarios que buscan este contenido quieren perder peso a cualquier precio. 

Las redes sociales influencian sobre hábitos de vida

Redes sociales como Instagram, Twitter o Facebook comparten hábitos de vida estrechamente relacionados con conductas alimentarias peligrosas de manera natural, a manos de cualquiera. Los mismos, muestran imágenes de cuerpos poco realistas y muy deseados por lo que resulta demasiado fácil realizar una comparación de uno mismo con fichas imágenes concluyendo así con una autoevaluación negativa.

Resulta tan difícil controlar este tipo de influencia por parte de las autoridades que el autocuidado y autoprotección ante este tipo de imágenes se vuelve responsabilidad de cada uno de nosotros. No obstante, factores como baja autoestima y excesiva autocrítica pueden convertirse en el peor enemigo a la hora de protegerse de ataques constantes de “cuerpos perfectos” en las redes. 

Pues, la exposición constante a este tipo de ideales pone en marcha la búsqueda hacia cuerpos imposibles por lo que el proceso es acompañado de frustración y mensajes negativos hacia uno mismo

 

El autocuidado es la mejor prevención frente las redes sociales

Esto puede volverse en el tema central de nuestras vidas, por lo que el autocuidado físico y emocional es la mejor herramienta para prevenir dificultades relacionadas con la autoimagen.  

Pide ayuda

Pide ayuda. Cuida de tu salud mental. Encontrar el equilibrio entre mente y cuerpo es muy importante para aprender a gestionar tus emociones de una forma saludable. Lo más importante, es que no te obsesiones con ideales realistas y te quieras a ti mismo. Si en algún momento ves que la preocupación por conseguir esos ideales se vuelve insans consulta ayuda experta. Pues, la terapia psicológica aportará las herramientas necesarias para mejorar todos los aspectos mencionados y más. 

 

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Trastornos de la Conducta Alimentaria

Referencias:

  • Becker, A. E., Fay, K. E., Agnew-Blais, J., Khan, A. N., Striegel-Moore, R. H., eta Gilman, S. E. (2011). Social network media exposure and adolescent eating pathology in Fiji. The British Journal of Psychiatry198(1), 43-50.
  • Galmiche, M., Déchelotte, P., Lambert, G., & Tavolacci, M. P. (2019). Prevalence of eating disorders over the 2000–2018 period: a systematic literature review. The American Journal of Clinical Nutrition109(5), 1402 1413. https://doi.org/10.1093/ajcn/nqy342
  • Portela de Santana, M. L., da Costa Ribeiro Junior, H., Mora Giral, M., & Raich, R. M. (2012). La epidemiología y los factores de riesgo de los trastornos alimentarios en la adolescencia: una revisión. Nutrición hospitalaria27(2), 391-401.
  • Sánchez, Z. B. L. (2012). La familia y las redes sociales en los trastornos alimenticios en adolescentes de la época contemporánea. In Crescendo3(2), 307-320.
  • Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (2018). Los trastornos de la conducta alimentaria son la tercera enfermedad crónica más frecuente entre adolescentes. Recuperado de 
  • https://www.semg.es/index.php/noticias/item/326-noticia-20181130