¿Qué es somatizar? ¿Puede el cuerpo hablar a consecuencia de un malestar psicológico?

El término somatizar hace alusión por lo general, a una queja física la cual ocasiona malestar, pero no permite hallazgos médicos que puedan explicar dicho malestar. Varios autores como Freud (1994) o Steckel (1943) o Moliner (1998) han explicado en repetidas ocasiones como un trastorno psicológico puede ser expresado mediante síntomas orgánicos y físicos. Es decir, el cuerpo y la mente están conectados.

En ocasiones la persona manifiesta síntomas físicos de diversos tipos.

Dolores de cabeza, molestias gastrointestinales, disfunciones sexuales, etc. Pues, con la intención de solucionarlo acude al médico, pero para su sorpresa el médico no es capaz de encontrar ninguna patología que “justifique” o “explique” dicho dolor. La persona comienza a realizarse pruebas y a visitar diferentes profesionales. Ningún profesional ni prueba médica convencional permiten la explicación de dicho síntoma físico por lo que el proceso se vuelve frustrante.

En paralelo a esta búsqueda tanto familiares como amigos comienzan a poner en duda la existencia de este malestar. “Te han hecho mil pruebas y no tienes nada”, “¿No te lo estarás inventando porque te da pereza ir a trabajar?”, “No tienes nada, es psicológico”, “Si dejas de prestarle atención se te irá”, “Seguro que son nervios”. Dichos comentarios descalifican el malestar de la persona, por lo que ésta se siente incomprendida y sola ante un malestar sin justificación médica. Para la medicina occidental “aquello que es físico, es más real, sustancial y en último término más legítimo entenderlo como enfermedad que como psicológico”.

¿Cómo puedo saber si estoy somatizando?

La somatización es un lenguaje de expresión de malestar psicológico. En primera instancia resulta difícil entender que existen síntomas sin un claro referente orgánico que los “explique”. No obstante, diferentes estudios muestran que existe una alta comorbilidad (por encima del 85%) entre la somatización y trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad, entre otros.

En relación con los síntomas somáticos el Manual diagnóstico y estadístico de la clasificación de trastornos mentales (DSM-5), recoge el trastorno por síntomas somáticos, el cual está caracterizado por la presencia de molestias y síntomas físicos con o sin explicación médica. No obstante, aunque un pequeño porcentaje de la población sufre dicho trastorno, son muchas las personas que experimentan somatizaciones de la emoción en algún momento de su vida. Por ejemplo, cuando sufrimos una ruptura, cuando pasamos un periodo de estrés en los estudios o en el trabajo, tras el fallecimiento de alguien querido, etc.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes cuando se somatizan las emociones?

● Dolores de cabeza.
● Dolor en el pecho y/o dificultad respiratoria.
● Dolores musculares.
● Problemas gastrointestinales como, digestiones pesadas, náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento.
● Pérdida o aumento de apetito.
● Pérdida del deseo sexual o disfunciones sexuales.
● Fatiga.
● Dolor en las articulaciones.

¿Cuándo se considera un trastorno por síntomas somáticos?

Si estos síntomas dejan de ser temporales y se cronifican, es posible que aparezca una obsesión con los síntomas. Además del dolor, la persona comienza a experimentar ansiedad y se siente incapaz de enfrentarse a su día a día. En este caso, la problemática deja de ser una somatización puntual y pasa a ser un trastorno por somatización.

El dolor suele ser el síntoma más frecuente, pero en el trastorno por somatización existen pensamientos, comportamientos y sentimientos excesivos relacionados con los síntomas.

● Preocupación constante y excesiva por posibles enfermedades
● Interpretación de sensaciones físicas normales como signos “extraños” relacionados con enfermedades graves.
● Miedo a los síntomas, pudiendo interpretar esos como amenaza.
● Sensación de que los tratamientos y/o evaluaciones médicas no han sido suficientes o correctas.
● Revisión constante en el cuerpo buscando anomalías
● Consultas constantes al médico que no eliminan las preocupaciones.

¿Cuáles son las causas de este trastorno? ¿Por qué aparece?

Aunque la causa exacta del trastorno por síntomas somáticos no es clara, existen diferentes factores que contribuyen a su aparición.

● Exposición a un estado de estrés prolongado.
● Periodos de ansiedad o problemas emocionales junto a una pobre gestión emocional.
● Factores genéticos y biológicos. Los estudios demuestran que las personas con mayor sensibilidad a algunas sensaciones o dolores son más propensas a malinterpretar síntomas.
● Poca percepción de las emociones o problemas para procesarlas. En este caso puede ser habitual que la persona establezca el foco en los síntomas físicos en lugar de los problemas emocionales.
● Trauma. Las personas que han sido expuestas a eventos traumáticos reportan niveles más altos de cortisol, hormona relacionada con el estrés.

¿Cómo puedo dejar de somatizar?

El dolor o las molestias físicas son la manera que tiene el cuerpo de “poder expresar” las dolencias emocionales. En consecuencia, si no se consiguen expresar directamente mediante las emociones, buscan otro mecanismo para poder liberarlas. En otras palabras, son la parte visible del iceberg. Para trabajar en la disminución de dichos síntomas resulta importante prestar atención a lo que se encuentra debajo. No siempre es fácil volver consciente algo que actualmente no lo es, pero este tipo de autopreguntas podrán orientarte:

● ¿Hay algo en mi vida que me cree malestar?
● ¿Tengo demasiada carga de trabajo?
● ¿Estoy preocupadx por algo?
● ¿Estoy estresadx? ¿Qué puedo hacer para relajarme?

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Bibliografía:

● Di Silvestre, C. (1998). Somatización y percepción subjetiva de la enfermedad. Cinta de Moebio. Revista de Epistemología de Ciencias Sociales, (4).
● Florenzano, R., Fullerton, C., Acuña, J., & Escalona, R. (2002). Somatización: aspectos teóricos, epidemiológicos y clínicos. Revista chilena de neuro-psiquiatría, 40(1), 47-55
● García, M. S. (2013). Procesos psicológicos en la somatización: la emoción como proceso. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 13(2), 255-270.
● Moral de la Rubia, J., Valdez Medina, J. L., González Arratia López Fuentes, N. I., González Escobar, S., Alvarado Bravo, B. G., & Gaona Valle, L. S. (2010). Emociones y síntomas físicos medicamente no explicados en mujeres y hombres adultos. Medicina universitaria, 12(47), 96-105.
● Santiago, J. L., & Belloch, A. (2002). La somatización como síntoma y como síndrome: una revisión del trastorno de somatización. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 7(2), 73-93.

Leire Recalde Morillo

Leire Recalde Morillo

Psicóloga General Sanitaria