Como se sabe, la comunicación en la pareja es fundamental para que el vínculo se mantenga y no se pierda la confianza. Por lo tanto, también lo será la comunicación sexual. Es decir, hablar en el sexo, el diálogo, es la manera de evitar la rutina en la vida sexual y abrirse a nuevas experiencias. Esto supone, experimentar otras maneras de obtener el máximo placer. Pues, si uno de los dos no alcanza el orgasmo es importante saber por qué, explorar su cuerpo y sus zonas erógenas, probar nuevas posiciones. En pocas palabras, el sexo esta para disfrutarlo, habla y exprésate.

Hablar en el sexo es NORMAL

Casi todos hemos estado teniendo sexo y nos hemos sentido incomodos con alguna postura, nos ha dolido algo. Alguna vez, incluso, nos ha hecho gracia alguna práctica sexual. Por eso, debemos normalizar el sexo. Por ejemplo, en la pornografía solo se enseña un tipo de sexo donde dos profesionales practican el acto sexual de una forma poco realista. También, es normal querer realizar alguna práctica pero que por algún motivo no se dé de forma natural y se tenga que pedir. Justo en estas ocasiones, entra la importancia de la comunicación. Por lo tanto, es muy importante normalizar el hablar de sexo y el comunicar nuestros deseos y preferencias a nuestra o nuestras parejas sexuales. De igual forma, debemos estar abiertos a escuchar y a empatizar con los deseos del otrx, siempre todo bajo un consentimiento mutuo. En otras palabras, cuando todos disfrutan del acto: hay un buen sexo.

Mirar Fijamente

Mirar fijamente a los ojos de otra persona genera una reacción de excitación, un método de comunicación no verbal muy interesante durante el sexo. En efecto, el contacto visual en el sexo es positivo porque ayuda a conectar, lo que mejora la empatía y la estimulación sexual durante el coito. Dicho de otra forma, es una manera de ir más allá del contacto físico, y lograr un profundo contacto emocional. Pues, en la mirada de la otra persona podemos ver también si está disfrutando o no con aquello que estamos haciendo.  Gracias a esto, ganaremos seguridad y disfrutaremos más.

Acariciar las zonas erógenas

Acariciar el cuerpo de otra persona es una forma de comunicación e intimidad. En ocasiones, hay momentos en los que una caricia transmite más incluso que las palabras. Además, de como forma de comunicación, la caricia puede producir placer en sí misma. Ya que, nuestra piel es sensible a la presión de los dedos sobre ella. En conclusión: las caricias insinúan, acompañan, excitan y producen goce. Dicho de otra manera, la caricia puede ser tu gran aliada.

La excitación es importante

Es importante una buena excitación durante todas las fases del sexo. Es decir, mientras el cuerpo se prepara para el acto sexual. Considerando que, sin una adecuada excitación y deseo, el sexo no será placentero. Por lo tanto, sin dicha excitación previa lo más probable es que el resto del acto sexual no sea satisfactorio y no se consiga alcanzar el orgasmo. Vale la pena decir, que estos actos van desde una mirada, caricias, besos, quitarnos la ropa, practicar sexo oral o juegos eróticos, la masturbación, etcétera.

Hablar sobre preferencias y deseos en el sexo

Una buena comunicación sobre preferencias y deseos sexuales te permite conocer mejor a tu pareja y descubrir nuevas formas de darle placer. Por lo tanto, sé capaz de comunicar qué te gusta, cómo prefieres ser erotizada, qué te estimula y excita. Existen distintas maneras, puede indicarse guiando al otro, con una sonrisa o con un movimiento de cuerpo, o hablando en el momento en que os encontréis más cómodos para hacerlo.

Lo más importante, es que desarrolles la posibilidad de hablar con tu pareja de cualquier cosa. Así ambos podréis expresar bien vuestros sentimientos y necesidades siempre, y os comprenderéis mejor. En conclusión, habla en el sexo, disfrútalo.

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