El suicidio es la primera causa de muerte en jóvenes 

El suicidio es la primera causa de muerte en jóvenes en España por primera vez en la historia (INE, 2020). Esta noticia desgarradora ha llenado nuestras mentes de dolor y preocupación. Nos obliga a preguntarnos. ¿Qué está pasando? Y sobre todo… ¿Qué podemos hacer al respecto?. En pocas palabras, el suicidio está muy presente.

¿Qué es el suicio?

Es suicidio es una forma de escape extremo de una situación vital angustiosa. Dicho de otra manera: es la voluntad de querer acabar con el dolor y el sufrimiento.

La historia del individuo 

En otras palabras, una decisión influenciada por múltiples causas. Por un lado, influye la historia de cada individuo: vivencias pasadas, abusos, tentativas previas de suicidio, el suicidio de un familiar, acontecimientos como las rupturas, pérdida de un ser querido u otros. También, pueden influir otros factores.

Los factores sociológicos 

Pero, no se queda aquí. También, depende de factores sociológicos propios del contexto en el que este desarrolla su vida. Es decir, el papel que la presión de los demás ejerce en la persona, los cánones impuestos de belleza, los valores vitales o, incluso, los efectos colaterales de la situación de crisis que atraviesa el país, en la cual, se sitúa a los jóvenes con escasas perspectivas de inserción en el mundo laboral. A su vez, aumenta el desajuste familiar, desestructurando familias por razones económicas, provocando emigraciones en busca de mejoras en las condiciones laborales. Como consecuencia, disminuye la atención de los padres hacia los hijos al tener que trabajar muchas horas y, en ocasiones, verse obligados a buscar múltiples trabajos a la vez.

 

EL SUICIDIO no va de cobardes o valientes

Como método de prevención queremos mostrar la importancia de darle la importancia que el suicidio tiene e intentar no caer en mitos y prejuicios que han ido estigmatizando este acto. Por ejemplo, al ridiculizar las palabras suicidio y depresión. También, quitar importancia al sufrimiento ajeno o al tratar a una persona de exagerada cuando expresa sus emociones puede hacer más daño de lo que creemos. 

Suele existir el debate: ¿es de cobardes o de valientes? Ni uno ni el otro. Así pues, son personas con un nivel de desesperación muy alto, con mucho dolor y la única solución que ven a sus problemas y su desolación es desaparecer. Por supuesto, no es justo ni empático debatir sobre estos dos conceptos, pues no afectan ni influyen en este fenómeno. 

Falsas creencias sobre el suicidio pueden provocar que no estemos atentos de las señales y perdamos la oportunidad de ayudar a alguien. Muchas veces, las personas pueden creer que el suicidio no es algo común. Sin embargo, los datos nos indican que cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo. Entonces, ¿Eso indica que es bastante común, no? 

Cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo.

Por otro lado, existe una tendencia en ridiculizar a las personas que hablan sobre la intención de suicidarse llamándoles “notas” o atribuyendo ese acto a una simple llamada de atención. Pero, la realidad es que muchas personas que terminan suicidándose anteriormente habían pedido ayuda a su grupo de amigos, a su família e, incluso, a profesionales de la salud mental. Por lo que, la persona que habla de ello probablemente está sufriendo mucho y si ridiculizas su dolor puedes aumentarlo. Es importante no burlarse y tener en cuenta sus sentimientos. Sobre todo, intentar entenderla y hablar sobre el tema.

Hablar sobre el suicidio no incita a suicidarse

Se tiende a minimizar el dolor de aquel que lo intenta pero no culmina con el acto. En ocasiones, se escuchan frases como: si hubiera querido hacerlo de verdad se habría tirado por un séptimo… Es muy importante no caer en estos prejuicios. Pues, el 75% de las personas que fallecen por esta causa ya lo habían intentado antes. Entonces, hablar sobre el suicidio no incita a que se lleve a cabo si se hace de forma responsable, al revés, reduce el peligro de cometerlo, ofrece un espacio de reflexión a la persona. Sobre todo es importante que si un amigo o conocido quiere hablar sobre ello, incluso si lo insinúa, le pregúntes, lo hables, porque, posiblemente más adelante, es demasiado tarde. A pesar de ser una conversación incómoda no la debes evitar, pues este caso puede implicar no volver a tener nunca una conversación con esa persona. 

Debemos estar atentxs a las señales, existen frases que deben alarmarnos ANTE UN POSIBLE SUICIDIO:

«Esta vida no tiene sentido»

«Quiero que termine este sufrimiento»

«¿Para qué seguir luchando?

«Nadie puede ayudarme»

,»Para vivir así mejor estar muerto»

«No tengo nada por lo que vivir»

«No tengo salidas»

«Estoy cansado de luchar»

«Quiero terminar con todo»

Estas son algunas de las frases que sirven como banderas rojas. Lo más importante, es que si tu o alguien de tu alrededor utiliza esas frases de forma constante, por favor, pide ayuda.

Habla con nuestro equipo

Referencias:

  • Instituto Nacional de Estadística (2020). Defunciones por causas (lista detallada) sexo y edad. Instituto Nacional de Estadística, Madrid. Recuperado de http://www.ine.es
  • Organización Mundial de la Salud (2020). Prevención del suicidio. Recursos para consejeros. Organización Mundial de la Salud, Ginebra (OMS).
  • Navarro-Gómez, N. (2020). El suicidio en jóvenes en España: cifras y posibles causas. Análisis de los últimos datos disponibles. Clínica y Salud, 28(1), 25–31. https://doi.org/10.1016/J.CLYSA.2016.11.002-